EL ÁREA DE ARTE DEL GIMNASIO MODERNO Y SUS TRES PILARES.
Muy pocos hombres educados en un sistema escolar tradicional pueden vivir abstraídos de las manifestaciones artísticas. Los seres humanos tenemos una necesidad que es natural y que se va encausando hasta convertirse en un acto cultural. De cierta forma en todas las disciplinas del conocimiento, este patrón está presente. Es casi evidente así actúa en gran medida la educación, basándose en necesidades naturales del hombre para convertirlas en procesos complejos de comunicación, pensamiento y expresión.
Esas necesidades se van convirtiendo en disciplinas que a la larga van actuando sobre la vida de los seres humanos de formas directas e indirectas. A manera de ejemplo podemos decir que el ingeniero necesita del arte para vivir, tanto como el artista necesita de la ingeniería, sin embargo donde se percibe la diferencia es en el nivel de conciencia que genera una disciplina u otra sobre los hombres. Se puede presumir que es mayor el número de personas que de manera consciente y basándose en la necesidad de sentir una afección, en este caso estética, se acercan a las manifestaciones artísticas, en comparación a los que lo hacen con otras disciplinas. Dicho en otras palabras, el arte está por encima de las necesidades básicas, no se necesita de las artes para sobrevivir y justamente esta particularidad, hace que gracias a ellas se pueda construir simbólicamente el universo, en la medida en que los procesos del arte no están viciados por las necesidades primarias del ser humano.
Percepción sensorial
Muchos de nosotros no nos percatamos de la acción de algunas disciplinas sobre nosotros, de hecho no buscamos conscientemente su influencia sobre nuestra vida, mientras que en el caso del arte sí. El hombre apela al arte por su necesidad primaria de percibir. Gracias a la percepción consciente, el hombre construye sus gustos y sus sistemas perceptuales, no todos percibimos igual, aunque nuestros sistemas biológicos proceden de maneras similares. Los sistemas de percepción se ven afectados por las características del ambiente, que no solo obedecen a situaciones climáticas o físicas, sino a la influencia que sobre el medio ejercen otros hombres. No es lo mismo oír una orquesta en medio del tumulto que en una sala dispuesta para ello. Los fenómenos de percepción deben estar regidos por una forma que dispone, no solo al espectador, sino al ejecutor de la obra. La discriminación de espacios, del número de espectadores y buscar calidad tanto en los espacios como en los espectadores que acompañan los procesos de percepción, son definitivos en estos procesos. Si no se aprende a percibir el mundo, difícilmente se podrá transformar este y solo se transforma en la medida que se vuelve metáfora la realidad circundante.
Muy pocos hombres educados en un sistema escolar tradicional pueden vivir abstraídos de las manifestaciones artísticas. Los seres humanos tenemos una necesidad que es natural y que se va encausando hasta convertirse en un acto cultural. De cierta forma en todas las disciplinas del conocimiento, este patrón está presente. Es casi evidente así actúa en gran medida la educación, basándose en necesidades naturales del hombre para convertirlas en procesos complejos de comunicación, pensamiento y expresión.
Esas necesidades se van convirtiendo en disciplinas que a la larga van actuando sobre la vida de los seres humanos de formas directas e indirectas. A manera de ejemplo podemos decir que el ingeniero necesita del arte para vivir, tanto como el artista necesita de la ingeniería, sin embargo donde se percibe la diferencia es en el nivel de conciencia que genera una disciplina u otra sobre los hombres. Se puede presumir que es mayor el número de personas que de manera consciente y basándose en la necesidad de sentir una afección, en este caso estética, se acercan a las manifestaciones artísticas, en comparación a los que lo hacen con otras disciplinas. Dicho en otras palabras, el arte está por encima de las necesidades básicas, no se necesita de las artes para sobrevivir y justamente esta particularidad, hace que gracias a ellas se pueda construir simbólicamente el universo, en la medida en que los procesos del arte no están viciados por las necesidades primarias del ser humano.
Percepción sensorial
Muchos de nosotros no nos percatamos de la acción de algunas disciplinas sobre nosotros, de hecho no buscamos conscientemente su influencia sobre nuestra vida, mientras que en el caso del arte sí. El hombre apela al arte por su necesidad primaria de percibir. Gracias a la percepción consciente, el hombre construye sus gustos y sus sistemas perceptuales, no todos percibimos igual, aunque nuestros sistemas biológicos proceden de maneras similares. Los sistemas de percepción se ven afectados por las características del ambiente, que no solo obedecen a situaciones climáticas o físicas, sino a la influencia que sobre el medio ejercen otros hombres. No es lo mismo oír una orquesta en medio del tumulto que en una sala dispuesta para ello. Los fenómenos de percepción deben estar regidos por una forma que dispone, no solo al espectador, sino al ejecutor de la obra. La discriminación de espacios, del número de espectadores y buscar calidad tanto en los espacios como en los espectadores que acompañan los procesos de percepción, son definitivos en estos procesos. Si no se aprende a percibir el mundo, difícilmente se podrá transformar este y solo se transforma en la medida que se vuelve metáfora la realidad circundante.